martes, 15 de octubre de 2013
lunes, 14 de octubre de 2013
miércoles, 9 de octubre de 2013
Complicado laberinto ...
Silencio y vacío. Vacío que, a pesar de saber que
es prácticamente imposible que alguién haga
desaparecer, continuaré intentando subsanar. No
es comparable. Ni lo más mínimo. Tampoco quiero.
Pero lo bueno... también envejece con el tiempo, y
si no se alimenta ¿qué nos queda? Bueno, mejor
dicho ¿Qué me queda? No quiero que se convierta
en resignación, o en algo que quede en manos del
destino, pero ¿hay alguna otra salida? Jamás
pensé que algo tan sencillo, se convirtiese en un
complicado laberinto.
En un lugar sin retorno ...
A pesar de que ha pasado el tiempo, hay noches en
las que aún sigues siendo el tema preferido para
pasear por mi cabeza justo antes de dormir, y es
en ese momento, cuando mi espina dorsal
despierta y siente un cosquilleo capaz de volver mi
piel más sensible que de costumbre. Es entonces,
cuando hasta el roce de la sábana me molesta, por
que soy consciente de que la importancia que todo
aquello merecía, solamente se la otorgaba una
parte, y no eras tú quién se la daba. Me invade la
rabia, y aunque hace días que no ocurre, aun no
puedo descartar que de mis ojos broten pequeñas
gotas saladas que acaben resbalando por mis
mejillas sin un destino concreto. Y no es que me
arrepienta, simplemente, quiero que llegue ese
momento en el que se convierta en capacidad el
poder olvidar. El dejar de buscarte en otros ojos.
Dejar de sentir tu vacío. Tu esencia no está en
otras conversaciones, ni lo estará. No va a llegar
nadie que alcance tu nivel. Por eso mismo, quiero
que te quedes paseando por mi cabeza, pero como
algo pasado, anclado ahí, en un lugar sin retorno,
sin la más mínima esperanza de poder recuperar
todo aquél tiempo. Sin tener que seguir siendo
quién no soy. Nunca olvidarte, pero si poder pasar
página. Solamente eso. Que las manecillas del reloj
avancen a un ritmo mucho más rápido, por que a
su ritmo normal, el tiempo, no está sirviendo de
nada.
Pasar página de una buena vez ...
Nos cegamos tanto con algo o con algunas historias
que no nos damos cuenta de que somos nosotros
mismos quienes ponemos trampas en nuestro propio
camino. Hay personas que son capaces de pasar
página a la velocidad de la luz, es algo que nunca
he conseguido, ni si quiera sé por donde se
empieza, quizás, porque es algo que no acabo de
comprender, aunque si que hay ocasiones en las
que me gustaría tener "esa capacidad".
Cuando formas parte de una historia que para ti,
es importante, no ves mas allá, o no ves el daño
que puede llegar a producirte, pero cuando la cosa
no avanza, y pesa más el estancamiento,
deberíamos de tener la suficiente fuerza como
para decir basta, hasta aquí el punto y final.
Enfrentarnos a lo que pueda venir, pero pensando
en qué es lo mejor para nosotros.
Ahora mismo me gustaría tener ese valor,
alejarme por mi misma, dejar de tirarme piedras
contra mi propio tejado y abrirme paso a otras
oportunidades, sensaciones, momentos o instantes
a los que yo misma me he puesto freno, por
mantener viva la esperanza en algo que
evidentemente es hora de que llegue a su fin.
Con el pasar página, sería todo mucho más sencillo,
pero lo bueno siempre han dicho que no es fácil.
#ycontartemissecretos
Pasar página toma 101
... mis mil intentos porque de una vez y por todas yo pase página ...dejar de sentir esta sensación absurda e innecesaria de nerviosismo de quinceañera cuando siento tu presencia o simplemente me hablan de ti ...dejar de escuchar esas notas de voz llenas de un amor con más fantasía que los cuentos de narnia y sentir esa estúpida esperanza de que de tanto que las escucho se haran realidad ....a casi 8 largos años de adicción a todo lo que a ti se refiere puedo confesar que aun guardo el anhelo de que vuelvas , diciendo olvidemos todo y escribamos nuestra verdadera historia la definitiva pero como solo pasa en las escenas de una comedia romántica termino esta entrada deseando no llegar a la toma 102